En el anterior post escribía sobre la facilidad de encontrar grandes cocinas a precios súper competitivos fuera de la capital. Llámalo
Chirón, Montia o en este caso ... Bistró Sandoval. Este restaurante que no necesita estrella aunque si se merece un Sol Repsol (por comparación), nos propone una cuidada cocina de producto en la que se aprecia un guiño castizo interesante y la mano de un grandísimo chef cómo es
Mario Sandoval al cual proceso una admiración absoluta.
El local se ubica en la planta baja de un chalet que está dentro de la finca La Romanée, famosa por sus banquetes de boda. Una decoración señorial con algún toque moderno, para una amplia sala dónde la luz natural campa a sus anchas gracias a los ventanales que dan al patio trasero. Un entorno cuidado que me ayudó a desconectar del ajetreo laboral.