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5viejosrockeros 5 viejos rockeros que no deben morir nunca

Que Madrid se está erigiendo cómo la capital gastronómica de nuestro país con una oferta de lo más variada, es sabido por todos. Son muchos los restaurantes que están marcando tendencia en la gran ciudad y otros tantos los que suenan para entrar en las guías gastronómicas más importantes. Pero entre tanta tendencia y tanta apertura, algunos locales resisten el paso del tiempo de forma estóica y sin perder un ápice de calidad respecto a sus inicios. Viejos rockeros que fidelizan a todo cliente que pase por su casa a base de tradición y recetas de toda la vida. Sitios en los que el postureo de hoy en día no tiene cabida y en los que se suspira comiendo.

Dejémonos de chochos de lagartija, de esferificaciones, de espumas y de guiarnos por esos locales preciocísimos en los que se come más mal que bien. Todo tiene un origen y este sigue dando guerra en estos cinco grandes locales que os voy a proponer. Cinco rockeros que no se han visto afectados por el relevo generacional y que continúan trabajando con los mejores proveedores. Cinco templazos al fin y al cabo que no os debéis perder.


GRUPO ONDARRETA

Ondarreta La MoralejsaOndarreta es cómo Jordi Hurtado, no se les nota el paso de los años. Un grupo que lleva funcionando desde 1964 y que ha sabido rejuvenecer muy acertadamente la estética de sus espacios manteniendo la calidad de su propuesta. Ondarreta Las Tablas, Normandie-Ondarreta, el mítico Pabellón-Ondarreta y el Ondarreta-La Moraleja que fue el último que tuve la oportunidad de visitar, son los locales que forman este entramado gastronómico con denominador común: respeto al producto. Personalmente he reconocer que el establecimiento que más me gusta es el que tienen en La Moraleja por su terraza y ese estilo joven pero formal. Se ubica en el centro comercial Los Porches dónde tienes cero problemas de aparcamiento al haber dos horas gratuitas. Un sitio perfecto que te invitará a alargar la sobremesa vayas con la familia o por trabajo.

Ondarreta La Moralejsa¿Que comer? Las cartas son de lo más variopintas aunque la cabra termina tirando para el monte, o mejor dicho, al norte. La última vez me sorprendieron para empezar con unas flores de calabacín rellenas y unos chipirones que eran puro mar. Los tartares los clavan, especialmente el de ternera que probablemente sea el mejor que he probado hasta la fecha. Uno de esos platos de los que me tiraría hablando horas y que preparan al momento con un mimo increíble en la mesa (MUST). Suelen tener pescados fresquísimos y muy buena carne para finalizar. Eso si, de allí no puedes escapar sin probar su tarta de limón o las milhojas de mascarpone. Aquí los amigos, cómo muchas otras cosas, bordan los postres.

Precio: 30-50€

C/Begonia, 135 - El Soto de La Moraleja / 91 128 02 03 /     


LA HOJA LA FUEYA

La Hoja La FueyaPara mi, al igual que para otros tantos, el restaurante de Francisco Rodríguez es el mejor rockero asturiano de la ciudad. Una gran casa de comidas que lleva desde el año 1981 adoptando fieles gracias a esos fondos que caen cómo agua bendita en nuestro paladar. Asturianía pura y dura desde la barra hasta la última mesa de sus salones en los que servidor se ha perdido gastronómicamente más de una vez. ¡Que grande es Paco señores! Uno de esos personajes que te habla claro, que siempre tiene un chascarrillo preparado y que encima te conquista diciéndote que comer. Hosteleros de la vieja escuela que todos los días tienen algo fuera de carta y que por supuesto, merece la pena pedir. Aquí las ideas las tienen muy claras, la fusión ... para los científicos.

Callos a la asturiana¿Que comer? Básicamente lo que te digan ellos porque la carta se mueve más que un garbanzo en la boca de un viejo. Pero si eres un amante de la buena cuchara este sitio te FLIPARÁ. Las verdinas son de infarto, con la fabada he llorado alguna vez que otra, los garbanzos con bacalo tres cuartas partes de lo mismo y con los callos ya no se que decirte. No soy un fan de este plato, pero los de Paco son para morir de gusto. Más de uno dice que son los mejores de Madrid y yo he de confesar que para mi lo son. Que no se os olvide pedir algún entrante antes de la cuchara cómo las almejas con guisantes  y chipirones, boletus con bacalao o un simple plato de jamón. Y para quien no quiera cuchara, pues carne de los norteños e Ismael por doquier (ojo al cachopo) o el pescado que te aconsejen. De postre tienen un gran arroz con leche, aunque si tienen higos asados ... ¡a por ellos! Rockero de altura al que pienso volver muuuchas veces y que vosotros deberías conocer "ipso facto".

Precio: 30-50€

C/Doctor Castelo, 48 - Madrid / 91 409 25 22 /     


LHARDY

LhardyNo podemos hablar de viejos rockeros sin mencionar a el restaurante (cómo tal) más antiguo de España. Lhardy, poseedor de un sol repsol, abrió las puertas de su local en la carrera de San Jerónimo en 1839. Si las paredes de su comedor hablaran, seguro que nos desvelarían secretos de todo tipo ya que la alta alcurnia siempre ha acudido a esta casa en busca buena mesa y de privacidad en alguno de sus salones. Un sitio que ya es leyenda viva de la gastronomía al cual se entra por la pastelería que está a pie de calle y en la que es imposible no pecar comprando algo. Su decoración señorial y la delicadeza de su servicio de sala, te hará sentir todo un aristócrata del siglo XIX. Un lugar perfecto para pegarse un buen homenaje o en el que celebrar algo importante.

Cocido¿Que comer? Lhardy es sinónimo de cocido y probablemente el suyo sea el mejor de Madrid. Yo tengo que reconocer que está a la altura del que hace mi abuela, y eso es decir mucho. Esa sopa que sabe a gloria bendita se remata con unos garbanzos que son mantequilla pura. Bocados celestiales con materia prima de primera que al fin y al cabo acabas pagando (es carete). Nunca he comido allí otra cosa que no sea el plato castizo por antonomasia, pero dicen que los callos y el gamo a la austriaca no andan cojos. Pero el mejor consejo que te puedo dar si te asomas a este templo, es que no te vayas de allí sin probar uno de sus postres. Mi favorito cómo no podía ser de otra forma: la tarta de queso.

Precio: 40-60€

Carrera de San Jerónimo, 8 - Madrid / 91 521 33 85 /     


EL CALDERO

El CalderoEn 1973 Antonio Valero padre abrió este local en la transitada calle Huertas con la ilusión de traer los mejores sabores del mediterráneo al centro de Madrid. Desde entonces sólo trabajan con las verduras y pescados provenientes de la huerta murciana y del cabo de palos para mantener vivo el sueño de un hombre que conquistó la capital con tradición y gusto. El Caldero es un oasis en mitad de un barrio de copas en el que la familia puede disfrutar de una comida en mayúsculas. Una cocina que enamora en un ambiente agradable y luminoso en el que resulta perfecto compartir raciones o uno de esos arroces que dan nombre al local. Un sitio que no necesita fotos casposas para convencer al comensal, sus platos y sus baladas lentas de rock saben hacer ese trabajo de sobra.

Arroz de caldero¿Que comer? Para empezar siempre un poquito de mojama, algo de ensaladita y el brutal zarangollo murciano. Un revuelto de calabacín, patata y cebolla que te pondrá en tu sitio mientras tomas el vino de la casa con D.O. Jumilla que elaboran en colaboración con Bodegas Casa Castillo. Después iros directo a por su arroz de caldero que es vicio puro. Meloso, sabroso y clavando el punto del arroz cómo no cabría esperar otra cosa. ¿Que no queréis arroz? Pues de cabeza a por el pescado que tengan del día. La última vez que ande por allí probé una lubina al horno que estaba de muerte. Y para terminar un postre muy curioso cómo es el paparajote. Seguro que no os dejará indiferente. Restaurante que os garantiza una comida muy redonda.

Precio: 30-50€

C/ De las Huertas, 15 - Madrid / 91 429 50 44 /     


EL BUEY

El BueyY para terminar, el rockero más carnívoro de la familia. Vanessa, Leonor y Tania siguen alargando la leyenda de uno de los templos más conocidos de Madrid que empezó a rodar en 1982 de la mano de Octavio, su padre. ¿Quien no ha ido de pequeño al buey a tomar un filete con patatas? Y es que esos chuletones de Discarlux cocinados a la parrilla de carbón son un clásico que todo ser humano debería disfrutar cómo mínimo una vez al año. Sabores que vuelven a sacar ese niño que llevamos dentro para mojar con pan (de madre hizo pan) la grasilla. Pero no nos engañemos, porque en este restaurante hay mucho más que carne, platos de temporada con los que servidor se ha chupado los dedos alguna vez que otra y unos postres que ahora os cuento. ¡TEM-PLA-ZO!

Arroz de caldero¿Que comer? Antes de poneros morados con el mejor chuletón de buey que os podéis comer en el mundo mundial, tenéis que probar alguno de los grandes entrantes que tienen en carta. El cogollo de lechuga con salsa de almendras está increíble al igual que el crujiente de verduras de temporada. Pero hacerme el favor, probar la sopa castellana que hace Vanesa porque es un escandalazo el sabor que tiene. Otra opción más contundente serían los habones a la sanabresa pero no os paséis que tenéis que pediros el chuletón; que en caso de no quererlo, con la paletilla de cordero asada a baja temperatura o el rabo de toro deshuesado también triunfaréis. Y dejando sitio para los postres caseros, ¡una milhoja porfavor! Que rica está por dios santo, a la altura de su famosa tarta de manzana. Producto de diez cómo todo lo que hacen allí, tanto en General Pardiñas cómo en Bohadilla.

Precio: 35-50€

C/ General Pardiñas, 10 - Madrid / 91 431 44 92 /     




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Madrileño de nacimiento, alcazareño de corazón y criticón por antonomasia. Amante de la comida y apasionado de la música. Opino sobre casi todo con la mayor objetividad y sinceridad posible. Me muevo más que el baúl de la Piquer. [Carlos Manzano Alonso] (http://1.bp.blogspot.com/-PI6DDvT_ZJg/VSavfot4sGI/AAAAAAAAD1E/EZsMviA8B94/s900/IMG_3291.JPG)