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Ronda 14

Me considero todo un inexperto en cocina peruana de fusión japonesa (Nikkei), pero esto no quiere decir que no me guste. Sus sabores extremos me seducen a mi cómo a gran parte de la alta gastronomía española en la actualidad. Es raro ir a un restaurante de cierto nivel y no encontrarte un buen ceviche en su carta. Perú está de moda y por ello me propuse visitar Ronda 14 aprovechando que me tocaba trabajar por Avilés.

No voy a esconder mi total admiración por Mario Céspedes y Conchi Álvarez. Para montar este tipo de local en Asturias no sólo hay que tenerlos bien puestos; hay que bordarlo para poder hacerse un hueco en una región dónde la cuchara es casi una religión. Pero lo realmente admirable no es la valentía y el buen hacer en cocina, ha sido su inconformismo, el cual les ha convertido en una referencia ineludible en toda España cómo bien demuestran la gran cantidad de reseñas que reciben.

El único pero que pondría a este sobresaliente establecimiento es su decoración. Su propuesta gastronómica dice alto y claro Nikkei, pero su atrezzo grita fabada. Tanta madera recuerda a una antigua casa de comidas asturiana algo modernizada. Su apariencia engaña tanto desde fuera que a más de uno le habrá llevado a error. Afortunadamente saben contrarrestarlo con una atención agradable y cercana por parte del personal de sala. El cual se esmera y mucho en explicar los detalles de su cocina, algo que agradecerán todos aquellos que se inicien en este tipo de cocina.

Cuando me dispuse a analizar la carta, al ser tan inexperto, no sabía muy bien que elegir. Le pedí a Santiago (jefe de sala) que me sacara de la desorientación y este de forma excepcional me ofreció una especie de menú degustación el cual terminó siendo un extenso recorrido por los platos más personales del chef. Ideal para compartir y agotador para uno si tenemos en cuenta la cantidad de comida que desfiló por mi mesa cómo podréis comprobar a continuación.

Para empezar me pusieron un sobresaliente tartar de salmón con aguacate acompañado de chifles (crujiente de plátano). El detalle de la yema de huevo mezclada, me sorprendió bastante ya que engalana a la perfección el sabor protagonista y dota al plato de una untuosidad muy interesante. Un imprescindible de su carta con un puntito picante que todo tartar debe tener. Perfecto para comenzar.

Tartar de salmón con chifles

Tiradito de corvina con crema de ají y boniatoCeviche de corvina con dulce de boniato
Los siguientes platos serían más eléctricos. El primero fue un tiradito de corvina con crema de ají y boniato. El mejor de toda la comida por producto, matices y equilibrio. La electricidad de la impresionante crema de ají (la encuentras en varios platos), se ve compensada por la salsa de boniato que hace que cada bocado sea una pelea súper divertida y sabrosa entre lo ácido y lo dulce. Además le ponen un punto crujiente al plato que lo hace aún más sublime. Otro imprescindible.

El segundo puede tener sus detractores (no es mi caso) por lo sumamente eléctrico y ácido que llega a ser (lo llaman el chico malo). Por si se te hace muy cuesta arriba, este ceviche de corvina lo acompañan con dulce de boniato el cual puedes ir tomando poco a poco para equilibrarlo a tu gusto (buen detalle). Es un plato excelente dónde la cebolla roja y el alga wakame en bruto ponen el punto Nikkei. La leche de tigre (lima, cilantro, jenjibre, ají limo ...) es súper intensa y hace que este ceviche sea el mejor que haya probado hasta la fecha. Para terminar de bordarlo le ponen un pequeño toque picante a base de rocoto. Genial.

Continuaría por unas causas peruanas que es un plato que actualmente tienen en pruebas. Aquí a diferencia de la causa tradicional, la pasta de patata la sirven en frío, con sésamo tostado y con un tartar de atún por encima. Un bocado con personalidad, pero que está un escalón por debajo en comparación con el resto a pesar del puntazo del chile. Algo incómodo para comer con palillos si eres torpe cómo yo.

Eran tantos los sabores que tenía por asimilar, que se me olvidó hacer la foto al Gunkam con tartar de choco (no estoy seguro) y huevas de oricio. Cometí el error de ponerle demasiado jenjibre, por lo que no pude apreciar todos los matices. Me gustó pero no estaba a la altura de lo que había comido previamente y de lo que vino después. Tendré que volver a probarlo.

Con los siguientes platos volveríamos a lo más alto y remataríamos una espectacular comida. El nigiri de hamburguesa de wagyu me cautivó. Súper sabroso, picantón y con mucha potencia. Queso, crema de ají, rocoto ... una fusión perfecta y adaptada para los más carnívoros. Este compartía espacio con un no menos importante gunkam de huevo a baja temperatura perfectamente ejecutado.  El orden de los factores no afecta al producto, pero hubiese estado mejor tomar por último el nigiri.

Causa con tartar de atún y chileNigir de hamburguesa de wagyu & Gunkan con huevo a baja temperatura
El recorrido continuó con los extraordinarios uramakis. Cuatro de mar y montaña, y otros cuatro de quinoa. Los primeros eran de langostino frito envuelto en panko y ternera a soplete con crujiente de patata. La mezcla de matices es asombrosa y hacen de este sushi algo único. De lo mejor que he probado, más aún si lo mojas en la salsa soja.

El de quinoa (pescado escavechado, crema de ají y crujiente de plátano) es por lo visto la estrella de la casa. Desde luego tiene motivos para serlo aunque personalmente me quedo con el mar y montaña. Es un bocado muy agradable pero algo falto de intensidad para mi gusto en comparación con el primer roll. Ambos imprescindibles.

Uramaki mar y montaña & Uramaki quinoaTataki de atún

Y para terminar, reuní todas mis fuerzas para enfrentarme al tataki de atún. Una pena no haberlo disfrutado más, pero estaba tan sumamente lleno que hasta tuve que renunciar a probar algún postre (pocas veces pasa). En ningún momento me arrepentí de haber preferido el tataki puesto que este fue algo fabuloso. Producto de diez con unas judías al dente y pak choi que aportaban textura y sabor, rematado por una salsa chifa que era un escándalo. Genial plato para una genial comida.

El resultado final, a pesar del llenazo particular, fue increíble. Y si tenemos en cuenta la relación calidad precio ya ni hablamos. Sin duda el mejor peruano que he probado hasta la fecha al cual pienso volver porque tengo que probar su tarta de queso (una de mis pasiones) y por que me encantaría repetir la experiencia.

Es el sitio perfecto para iniciarse en esta cocina por producto, por trato y por precio. No me extraña que lo consideren uno de los mejores de España tal y cómo afirma el diario ABC en su editorial gastronómica. Se codean con gente muy importante y eso queridos míos, tiene mucho, pero que mucho mérito. Una bella nota discordante en el paraíso de la fabe.



Calificación:


DIRECCIÓN: C/ Alfonso VII, 20 - Avilés
TELÉFONO: 985 569 409

WEB: ronda14.com
FACEBOOK: facebook.com/Restaurante-Ronda14
INSTAGRAM: instagram.com/ronda14
TWITTER: twitter.com/marioronda14



  1. Estuvimos ayer cenando en el Ronda 14 .... IMPRESONANTE ... poco más puedo decir.

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Madrileño de nacimiento, alcazareño de corazón y criticón por antonomasia. Amante de la comida y apasionado de la música. Opino sobre casi todo con la mayor objetividad y sinceridad posible. Me muevo más que el baúl de la Piquer. [Carlos Manzano Alonso] (http://1.bp.blogspot.com/-PI6DDvT_ZJg/VSavfot4sGI/AAAAAAAAD1E/EZsMviA8B94/s900/IMG_3291.JPG)